
Siempre me ha apasionado la filosofía oriental, su incasable búsqueda de superación personal, y su profundo conocimiento del comportamiento humano, "YING YANG", crudamente definido, "EL BIEN Y EL MAL", tratan de explicar como estos términos antagónicos, son inseparables en nuestro interpretación de la vida.
En pocas palabras dice que: “Nada puede ser tan bueno que no tenga algo de malo y nada tan malo que no tenga algo de bueno”. Esto puede sonar para algunos como si le dieran una palmadita en la espalda y le dijeran: “No te preocupes nadie es perfecto, confórmate con ser lo que eres y no te superes”. Nada puede estar más lejos de la realidad.
Podemos afirmar la hipótesis del “YING YANG” basándonos simplemente en nuestra naturaleza, “Somos hijos de Dios todos fuimos creados Buenos” es nuestro Libre Albedrío que escojamos ser malos, y esto irónicamente es una bendición que Dios nos ha dado. Por alguna razón todas las religiones del mundo sin importar sus culturas, proponen el amor y la justicia como pilar de sus ideales, incentivando los valores morales de sus sociedades. Nuestras decisiones y reacciones estarán determinadas por nuestras interpretaciones, somos frágiles y fáciles de corromper, cualquiera puede reaccionar de una manera, que ni nuestros parientes más cercanos lo habrían imaginado, todo dependerá de los valores morales y familiares adquiridos desde niño.
Todos cometemos errores, y si observamos bien, nos daremos cuenta de que actuamos reaccionando a la interpretación de lo que creemos. Ahora bien, ¿qué determina nuestras interpretaciones?, pues experiencias a las que nos hemos expuesto en situaciones similares y que asociamos con bien o con mal.
Todos tenemos una debilidad y existe un sin números de sugerencias en la calle, amigos y familia, que nos pueden inducir inconcientemente, a hacer algo de lo que después pudiéramos estar arrepentidos: drogas, sexo, alcohol, apuestas, avaricia, etc. por nombrar algunas pocas. Además nos dicen que el exceso es lo que hace daño, que con un poco de esto o de aquello podemos olvidar y lidiar con nuestros problemas y frustraciones.
Esconder nuestras debilidades en estos medios alternos de placer y confort a corto plazo, es darle la espalda a nuestros problemas creyendo ingenuamente que se van a solucionar solos. Debemos cuidar que la exposición al medio que nos rodea no detone nuestro ser negativo oculto.
Entendiendo que nadie sabe con exactitud cual es su nivel de “exceso” al que puede su persona ser sometido. No existe un parámetro real para determinar cual seria el nivel que puedes soportar de una eventualidad. Puedes sin querer estar frente a un catalizador del mal. Somos una bomba de tiempo.
¿Entienden lo que digo?, no es lo mismo para todos el nivel de exposición, la sociedad a veces puede cometer errores, imagínense: un enfermo o depredador sexual, ginecólogo; un bartender alcohólico; un farmacéutico drogadicto y el dueño de un banco apostador, ¿pueden imaginarlo?, sí, esto existe.
Para algunos se necesita una mayor cantidad de exposición que para otros, pero todos podemos caer, todos tenemos un límite, por lo que mientras más grande sea nuestro nivel de moral y valores que aprendimos desde pequeño, mayor será la distancia entre estos males y nosotros. Todos tenemos un ser oculto que nadie conoce y es mejor mantenerlo así,y entender esto nos puede ayudar:
"YING YANG" EQUILIBRIO.
Es el equilibrio natural del bien y el mal.
Si nos imagináramos la vida como una balanza, para mantener el bien y al mal en equilibrio seria de la siguiente manera:
El bien representado en plumas,
El mal representado en plomo,
Por tanto se necesita mucha mas acciones de bien,
El mal representado en plomo,
Por tanto se necesita mucha mas acciones de bien,
Para equilibrar el peso de un solo granito de mal,
El bien debes buscarlo Tú,
Porque el mal te busca a Ti,
Y si te encuentra,
Además de arrepentirte
Será mejor que equilibres la balanza.
Debemos orientarnos correctamente, valoremos lo que tenemos, reconozcamos nuestras debilidades y trabajemos nuestras fortalezas, no tratemos de demostrar que podemos ganarle al mal, mejor demostremos evitar el mal. "ES MAS SABIO PEDIRLE A DIOS QUE NOS EVITE AL LEON, QUE PEDIRLE QUE TE AYUDE A ENFRENTARLO", claro, esto siempre y cuando todavía no estés en la arena del Coliseo. Pero si ya estas, entonces, "pa'lante y, pa'tras, ni para tomar impulso, mejor que el León se cuide".
Muchos nos equivocamos por nuestra soberbia, y es el peor error que podemos cometer, incluso los mas grandes santos, han pedido por no caer en la tentación y por ser librados del mal, y eso, es algo debemos aprender, ¿quienes somos para creernos mejor? Pensemos como queremos que nuestros hijos crezcan y que queremos que aprendan para una vida mas larga y mejor, esta en nuestras manos que nuestro pasar por este mundo sea un ejemplo de bien o de mal.



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